Posesión infernal.

Cuando te sientas expectante en el cine con tu paquete de palomitas aun caliente, apagas el móvil para no ser importunado por nadie (ni importunar de paso al resto de la sala), abres tu lata de SCHSSS COLA y al cuarto de hora de comenzar el film estás más aburrido que en un torneo de petancas para mancos, solo te puedes preguntar 2 cosas: ¿Pero de verdad esto es una película?, y la más importante, ¿en esto me he gastado 7€?. Pues esas dos preguntas se las planteó un servidor a los 15’ del inicio de la película Posesión Infernal. Infernal e insoportable es el argumento, guión, actores, efectos especiales, todo en sí.

Aunque te la venden como película de terror verdaderamente es una película gore, hay más sangre que una matanza de cochinos, aunque no se asoma ni por un momento a la inigualable Braindead: tu madre se ha comido a mi perro (esta sí que es la película gore por antonomasia, no dejéis de verla).

Dirigida por el galardonado Fede Álvarez y protagonizada por los archiconocidos Jane Levy, Shiloh Fernández, Lou Taylor Pucci, Jessica Lucas y Elizabeth Blackmore (quizás nieta del exguitarrista de Deep Purple), la cinta cuenta la historia de 5 jóvenes que se van a una cabaña solitaria en el bosque para ayudar a uno de ellos, en este caso una chica, a desengancharse del caballo. Y lo logra, vaya si lo logra, pero a cambio de ser poseída por un ser maligno nacido del mismo Necronomicón (El libro de los muertos).

Una vez poseída, el demonio intentará arrebatar el alma del resto del grupo para completar así no sé que rollo de tarea demoniaca para poder gobernar el mundo y sumirlo en la oscuridad. Y comienzan a caer como moscas.

No os cuento el final porque no debo pero tentado estoy de contároslo para que ni se os ocurra verla… de órdago.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

32 − 23 =